El Power Purchase Agreement (PPA): Qué es y cómo está regulado en España 

Los Power Purchase Agreements (PPA) son contratos clave para impulsar proyectos de energías renovables, aportando estabilidad de precios al comprador y certidumbre de ingresos al productor. Explicamos qué es un PPA, sus tipos (físico y financiero) y cómo se regula en España.

Un PPA (Power Purchase Agreement o Acuerdo de Compraventa de Energía) es un contrato bilateral celebrado entre un comprador y vendedor, que podrán ser respectivamente: un consumidor y un productor, entre un comercializador y un productor , o entre comercializadores entre sí, mediante el cual las partes acuerdan la compraventa de energía a un precio pactado durante un periodo de tiempo determinado, habitualmente a medio o largo plazo, con el objetivo de aportar certidumbre tanto al suministro como a los ingresos del vendedor. 

En la práctica, los PPA desempeñan un papel esencial en el desarrollo de proyectos de energías renovables, ya que permiten al comprador elegir el tipo de energía con la que desea abastecerse y asociarlo a una instalación de generación de energía renovable concreta, asegurando un precio preestablecido evitando la volatilidad del mercado. Para el vendedor, el PPA continúa siendo una herramienta clave para estructurar la financiación y asegurar flujos de ingresos estables, reforzando la viabilidad y la bancabilidad del proyecto. 

Tipos de PPA: físicos y financieros  

  • PPA físico: son aquellos en los que hay una entrega real de energía desde la instalación generadora hasta el consumidor. Pueden ser de autoconsumo (PPA físico on-site) cuando existe una conexión directa entre planta y consumidor, o de suministro bilateral a través de la red (PPA físico off-site). Este PPA suele ser especialmente adecuado para consumidores con un perfil de demanda estable, que se encuentren relativamente próximos al punto de generación o que busquen un suministro directo a precio previsible, evitando así la volatilidad del mercado eléctrico. 
  • PPA financiero o sintético: es un tipo de PPA en el que no existe una entrega física de energía al comprador. En este modelo, el vendedor inyecta la energía a la red y la vende al precio de mercado, mientras que el consumidor adquiere su energía a través de su comercializador habitual, también a precio de mercado. El contrato se articula como una liquidación por diferencias: se compara el precio de mercado con el precio pactado en el contrato, que podrá ser fijo o indexado y, según el resultado, una de las partes compensa a la otra la diferencia. Si el precio de mercado es inferior al precio acordado, el comprador paga al vendedor la diferencia; si el precio de mercado es superior al pactado, el vendedor paga al comprador esa diferencia.  

Este tipo de PPA se considera un instrumento financiero derivado a efectos contables, por lo que puede generar un activo o un pasivo en el balance, según la evolución de precios. Resulta especialmente adecuado para empresas con consumos eléctricos elevados que buscan estabilidad presupuestaria, así como para aquellas que desean cumplir objetivos de sostenibilidad y vincularse a proyectos renovables sin necesidad de conexión física.  

Marco Regulatorio  

En España no existe una regulación específica que regule los PPA, pero existen referencias puntuales aplicables a los PPA físicos en las siguientes normas: 

  • Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico. 
  • Real Decreto 2019/1997, de 26 de diciembre, por el que se organiza y regula el mercado de producción de energía eléctrica. 
  • Directiva (UE) 2018/2001, del Parlamento Europeo y del Consejo de 11 de diciembre de 2018 relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables. 

Por lo que respecta a los PPA financieros, estos, si bien son más flexibles en su estructura, se encuentran sometidos a normativa financiera (normativa EMIR y Reglamento EMIR-Refit) y cuenta con ciertas particularidades contables y fiscales.  

Ventajas de un PPA 

Ventajas para el Comprador 

Las principales ventajas del PPA para el comprador son que permiten obtener un suministro de energía a cambio de un precio estable y competitivo, pudiendo predecir fácilmente los gastos de su consumo energético durante un medio o largo plazo, protegiéndose de la volatilidad del mercado. Además, se asegura que dicho suministro de energía proviene de fuentes renovables, lo cual se acredita mediante las Garantías de Origen, que son acreditaciones que aseguran que un número determinado de MWh de energía han sido producidos a partir de fuentes de energías renovables. Gracias a ello, el comprador puede cumplir objetivos ESG, reforzar su compromiso ambiental y mejorar su posicionamiento como empresa sostenible.  

Ventajas para el Vendedor 

Para el vendedor, el PPA supone una herramienta fundamental porque proporciona ingresos estables y a largo plazo, lo que incrementa significativamente la bancabilidad del proyecto. Contar con un flujo de ingresos previsible es esencial para obtener financiación, lo que es normalmente imprescindible para poder desarrollar la instalación, y para hacer que el proyecto resulte viable desde el inicio. 

Además, esta estabilidad económica convierte al proyecto en una oportunidad más atractiva para inversores, ya que mejora la Tasa Interna de Retorno (TIR) del equity y aporta mayor seguridad sobre la recuperación de la inversión. En consecuencia, un proyecto respaldado por un PPA no solo es más fácil de financiar, sino también más atractivo para su venta etapas posteriores de desarrollo o explotación. 

Conclusión 

Los PPA se han consolidado como una herramienta estratégica tanto para compradores como para vendedores de energía, especialmente en el ámbito de las energías renovables. Permiten a los compradores asegurar un suministro estable y predecible, vinculando su consumo a fuentes sostenibles, mientras que los vendedores obtienen ingresos a largo plazo que facilitan la financiación y la viabilidad de sus proyectos. La elección entre un PPA físico o financiero dependerá de las necesidades de conexión, flexibilidad y objetivos financieros de las partes. En un contexto donde la transición energética y la de los precios de la energía son cada vez más relevantes, los PPA se presentan como un instrumento clave para promover proyectos sostenibles, mitigar riesgos de mercado y fortalecer la inversión en energías limpias.