Gases renovables: el papel del biogás y el biometano en la descarbonización de España.

El biogás y el biometano son esenciales para la descarbonización de España. Este artículo explica su origen, aplicaciones, situación regulatoria y potencial de crecimiento, así como los retos sociales y económicos que condicionan su expansión.

La neutralidad de carbono se alcanzará al producir la misma cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera de la cantidad que se absorbe, dejando una huella cero de carbono. Los gases renovables son una pieza clave en el compromiso de la Unión Europea de alcanzar la neutralidad climática en 2050.

Dentro de los gases renovables, que son, como su propio nombre indica, aquellos producidos a partir de fuentes renovables, este artículo se centrará en el biogás y el biometano.

Introducción al biogás y el biometano

El biogás es un combustible gaseoso producido a través de un proceso de digestión anaerobia (ausencia de oxígeno) de materia orgánica procedente de residuos agrícolas, ganaderos, forestales, residuos sólidos urbanos y aguas residuales. Su principal diferencia respecto del gas natural es su origen: mientras que el biogás procede de fuentes renovables, el gas natural es de origen fósil no renovable. Sin embargo, su composición es común, con un alto contenido en metano.

El biometano, por su parte, es un biogás del que se ha eliminado el dióxido de carbono tras someterlo a un tratamiento que se conoce como upgrading, proceso en virtud del cual se retiran determinadas impurezas del biogás y se logra que el gas alcance una proporción de metano de aproximadamente el 95%. Este grado de pureza permite su incorporación a la red gasista, mezclado con gas natural convencional, de manera que la energía pueda utilizarse para generar electricidad y calor, así como para vehículos, contribuyendo a la movilidad sostenible.

Usos y aplicaciones del biometano

Como se ha mencionado, el biometano es un sustituto directo del gas natural y puede inyectarse en la red ya existente sin necesidad de inversiones adicionales en infraestructuras.

Además de permitir su uso inmediato en el sistema gasista, el biometano facilita la descarbonización de viviendas e industrias, impulsa la movilidad sostenible al emplearse para la propulsión de vehículos mediante Gas Natural comprimido (bioGNC) o Gas Natural licuado (bioGNL); y contribuye a descarbonizar aquellos procesos industriales que no pueden electrificarse. También puede utilizarse como materia prima para la producción de hidrógeno renovable. Gracias al biogás y al biometano es posible reforzar la economía circular al permitir una gestión y aprovechamiento eficiente de los residuos orgánicos.

La situación del biogás y el biometano en España y Europa

España cuenta con un alto potencial para la producción de biogás y biometano gracias a su abundante producción de residuos agrícolas, ganaderos y urbanos. Sin embargo, su desarrollo ha sido más lento que en otros países europeos debido principalmente a barreras regulatorias y administrativas, tramitaciones ambientales complejas y retos de aceptación social.

La reciente Circular 2/2025 de la CNMC, que regula el acceso e inyección de gases renovables en el sistema gasista, constituye un avance decisivo. La existencia de un marco regulatorio más claro y la creación de un Sistema de Garantías de Origen para los gases renovables permite anticipar un aumento en el desarrollo de proyectos, dado que es una tecnología suficientemente madura y plenamente compatible con las infraestructuras gasistas existentes.

La Agencia Internacional de la Energía estima que el biometano podría cubrir hasta un 10% de la demanda mundial de gas en 2050, lo que sitúa a España en una posición muy favorable para contribuir a ese objetivo gracias a su disponibilidad de recursos. En la misma línea, el biometano ocupa un lugar prioritario en los objetivos del paquete REPowerEU, que fija como meta alcanzar 35 bcm de producción anual para 2030.

No obstante, persiste un desafío común en todos los mercados, que es la competitividad económica, puesto que, a pesar su mayor valor y contribución a la descarbonización, el coste del biogás sigue siendo superior al del gas natural de origen fósil.

Conclusiones: retos y oportunidades

A pesar del notable potencial en España del mercado de biometano, la aceptación social sigue siendo el principal reto para su despliegue, derivada, en muchos casos, del desconocimiento sobre cómo se produce y sus ventajas.

El biometano implica dar una segunda vida a materia orgánica que, de otro modo, acabaría en un vertedero, constituyendo un elemento esencial de la economía circular, reduciendo el volumen de desechos convirtiéndolos en materia prima para producir energía renovable.

Además, es una realidad que genera empleo, impulsa el desarrollo económico en las zonas rurales, impulsa la seguridad energética, y reduce la dependencia del gas natural de origen fósil.

Sin embargo, su consolidación depende, en gran medida, de la aceptación social, y, para ello, es esencial disponer de un entorno regulatorio que garantice esa seguridad jurídica necesaria para el desarrollo de los proyectos e impulse las inversiones poniendo en valor el impacto ambiental positivo del biometano.